martes, 16 de septiembre de 2014

Una vida sin cafeína


Una vida sin Cafeína
Sebastian: ¿ como vas?
Yo: de hecho no tan bien, pero el café ayuda es como...
Una constante lucha por poder disfrutar de la vida con una adorable droga, adorable porque no tengo culpa al final del día, pues ya no la veo, pero, lo sé, con dañinos efectos para mi mente.
Todos los días espero que llegue el momento adecuado para poder consumirlo, sabe que lo vales y me haces sentir muy bien, pero me matará y lo peor es que lo sé.
No solo por su estructura si no, también, porque en su sombra veo el nombre de aquella persona que se fue, de la que trato olvidar y seguir.
Sebastian: pero tienes que dejar de pensar en ella, ya se ha ido.
Yo: No creo, y lo peor es que le conocí un día de primavera, cuando no es usual , pero no tardo mucho en llegar el invierno para saber de lo que fue capaz. Siento que he perdido una autonomía, ahora deseo otras cosas.
Sebastian: sabías que iba a acabar.
Yo: Esta bien, todo tiene un final , y yo lo sabía , tendría que disculparme porque no fue el único factor efímero que da placeres a la vida, le echare de menos , pero ahora necesito ayuda, solo deseo una vida sin Cafeína.
Sebastian- sonríe de manera disimulada- que coincidencia no, simplemente a veces no debemos decir hola.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario