Tambien le rompieron el
corazon
No
sé por qué, pero aquella tarde no quería quedarme en casa, tenía un extraño
antojo de café .No lo pensé más, como habitualmente hacemos, y me fui al “Starbucks”
que está cerca de mi edificio. Estaba medio vacío, así que pude sentarme en un
mueble bien cómodo, estaba revisando las últimas noticias y me entero que había
muerto uno de mis cantantes favoritos. Una lástima era bueno en lo que hacía.
Desde donde estaba se podía ver el cielo, estaba nublado; pero no se sentía
frio y en eso me percato que me está llegando una llamada, de la persona por la
cual estoy escribiendo esto.
Han
pasado años desde la última vez que salí con alguien .Haberme casado con
alguien a temprana edad no fue la mejor decisión que haya tomado; felizmente, ahora
somos amigos; pero, desde entonces, no he podido encontrar a la persona ideal. No
digo correcta, porque ello abarca conceptos más grandes, que una persona a mi
edad ya no espera encontrar.
Entonces
ignoro a mi celular, no le quiero hablar: no tiene sentido. Si alguien no te
hace sentir cómodo no tienes por qué mantener contacto con esa persona. Pero no
soy la persona idónea para ignorar a alguien, porque más de una vez lo he
sentido por enamorarme de la persona no ideal, ni siquiera enamorarme si no,
simplemente, ilusionarme.
Imaginemos
por un momento si lo nuestro fuera real. Tendría en mente aquella antigua canción
de salsa: “cuarenta y veinte” todo el tiempo. Podrían creer que ella es mi hija:
es muy joven y de hecho se esfuerza mucho para que nos llevemos bien y no me siento,
para nada, cómodo con ello. Cuando las “cosas” funcionan no tenemos por qué
esforzarnos tanto.
Todos
tenemos una manera de ser. Por supuesto que podemos adaptarnos a otras personas,
pero ello no significa cambiar tu manera de ser, tu manera de ver la vida…
Teóricamente
todo funcionaría. Aún no llego a los cuarenta, aun me faltan más de un lustro y
ella ya está por cumplir los veintiocho. Así que, la diferencia de edad podría
ser manejable. Acerca de otros aspectos como el ámbito profesional, tengo toda
una carrera, de hecho, con un doctorado en literatura inglesa, mientras que
ella está en su maestría de filología francesa. Ambos tenemos una vida hecha y derecha;
en el lado económico, ello es lo de
menos .Sin embargo, en la práctica no funciona. A pesar de que sé que “llega
un momento donde queremos compartir la vida con alguien”; pero, lamentablemente,
tendré que seguir buscando.
Mi celular vuelve a sonar y puedo apreciar su foto en la pantalla,
por dios, es tan hermosa; pero no es la ideal. Sinceramente, me gusta todo lo
que puede expresar y llegar a pensar, tiene una gran personalidad y valiosos
valores que hoy en día están perdidos, pero no me gusta físicamente, pero
pienso que es hermosa.
Puede
sonar ridículo que a mi edad aún este buscando a alguien de acuerdo a mis
gustos y hasta puede ser un problema no dejar que nuestra relación se vuelva
realidad solamente por un hecho físico, pero al menos tiene que atraerte algo físicamente
para que pueda funcionar.
Como
amigos éramos un gran par, podíamos hablar horas y horas; discutir sobre diferentes temas
e incluso hemos salido más de una vez, pero no llegamos a más, felizmente.
Mi
café ya se estaba acabando y me dieron
ganas de ir a caminar .Una vez caminé con ella por estas calles, en ese momento
estábamos tan concentrados en nuestra conversación que ni el caótico tránsito de la ciudad nos molestaba y de la nada, sucedió
el comienzo del fin: ella me beso.
Felizmente
ya no vivimos en aquellos tiempos machistas donde el varón tenía que tener la iniciativa
en todo y la mujer debía de jugar un papel demasiado pasivo. Entonces, no sé
por qué no me separé de sus labios, en ese momento me pareció tierno poder
besar a una amiga, lo tomé como una manera de agradecimiento por nuestra amistad,
y al terminar el beso no dije nada.
Sorprendentemente
llegue al malecón, el sonido del mar siempre me calma. Es simplemente hermoso y
cautivador. Pero también me da tristeza y melancolía. Me recuerda que mucha
agua ha corrido desde la última vez que soñé en volver a casarme.
Luego
de aquel beso, salimos un par de veces más; pero ya no quería volver a salir
con ella. Estando en el malecón me puse a llorar. Recordé como he sufrido todos
estos años para encontrar a alguien y cuando finalmente alguien me encuentra,
no me parece atractiva físicamente y solamente por esta razón ya no está bajo
el concepto de la persona ideal.
Me
sentí miserable, por qué sabía cómo se estaba sintiendo y, además, saber que yo
era el motivo. Tenía que encontrar una manera de terminar todo y solo ser amigos.
Pero seamos sinceros no existe un “podemos ser amigos”, simplemente tenía que alejarme.
Ya
se estaba oscureciendo en el malecón, así que debía de retornar a mi departamento
para prepararme algo para cenar .Tenía mucho en que pensar y por hacer, pero
sabía por dónde empezar.
Mi
celular volvió a sonar, era ella de nuevo; no contesté. Al llegar a mi casa le envié esta carta .Desde ahí
simplemente nos saludamos; sin embargo, evito hablarle mientras que ella si
quiere hacerlo.
Ahora
se puede decir que somos amigos y espero que nuestra amistad se pueda recuperar
y volver a ser los amigos que éramos. Pero todos sabemos que algunos
circunstancias nunca vuelves a ser las mismas.
Lo
nuestro simplemente se perdió y me dormí
llorando, sintiéndome una canalla; pensando en frases cursis y muy adornadas como:
“a mí me rompieron el corazón hace mucho tiempo” y lamentablemente ahora a una
querida amiga “también le rompieron el corazón”.