martes, 5 de agosto de 2014

También le rompieron el corazón


Tambien le rompieron el corazon

 


No sé por qué, pero aquella tarde no quería quedarme en casa, tenía un extraño antojo de café .No lo pensé más, como habitualmente hacemos, y me fui al “Starbucks” que está cerca de mi edificio. Estaba medio vacío, así que pude sentarme en un mueble bien cómodo, estaba revisando las últimas noticias y me entero que había muerto uno de mis cantantes favoritos. Una lástima era bueno en lo que hacía. Desde donde estaba se podía ver el cielo, estaba nublado; pero no se sentía frio y en eso me percato que me está llegando una llamada, de la persona por la cual estoy escribiendo esto.

Han pasado años desde la última vez que salí con alguien .Haberme casado con alguien a temprana edad no fue la mejor decisión que haya tomado; felizmente, ahora somos amigos; pero, desde entonces, no he podido encontrar a la persona ideal. No digo correcta, porque ello abarca conceptos más grandes, que una persona a mi edad ya no espera encontrar.

Entonces ignoro a mi celular, no le quiero hablar: no tiene sentido. Si alguien no te hace sentir cómodo no tienes por qué mantener contacto con esa persona. Pero no soy la persona idónea para ignorar a alguien, porque más de una vez lo he sentido por enamorarme de la persona no ideal, ni siquiera enamorarme si no, simplemente, ilusionarme.

Imaginemos por un momento si lo nuestro fuera real. Tendría en mente aquella antigua canción de salsa: “cuarenta y veinte” todo el tiempo. Podrían creer que ella es mi hija: es muy joven y de hecho se esfuerza mucho para que nos llevemos bien y no me siento, para nada, cómodo con ello. Cuando las “cosas” funcionan no tenemos por qué esforzarnos tanto.

Todos tenemos una manera de ser. Por supuesto que podemos adaptarnos a otras personas, pero ello no significa cambiar tu manera de ser, tu manera de ver la vida…

Teóricamente todo funcionaría. Aún no llego a los cuarenta, aun me faltan más de un lustro y ella ya está por cumplir los veintiocho. Así que, la diferencia de edad podría ser manejable. Acerca de otros aspectos como el ámbito profesional, tengo toda una carrera, de hecho, con un doctorado en literatura inglesa, mientras que ella está en su maestría de filología francesa. Ambos tenemos una vida hecha y derecha; en  el lado económico, ello es lo de menos .Sin embargo, en la práctica no funciona. A pesar de que sé que   “llega un momento donde queremos compartir la vida con alguien”; pero, lamentablemente, tendré que seguir buscando.

 Mi celular  vuelve a sonar y puedo apreciar su foto en la pantalla, por dios, es tan hermosa; pero no es la ideal. Sinceramente, me gusta todo lo que puede expresar y llegar a pensar, tiene una gran personalidad y valiosos valores que hoy en día están perdidos, pero no me gusta físicamente, pero pienso que es hermosa.

Puede sonar ridículo que a mi edad aún este buscando a alguien de acuerdo a mis gustos y hasta puede ser un problema no dejar que nuestra relación se vuelva realidad solamente por un hecho físico, pero al menos tiene que atraerte algo físicamente para que pueda funcionar.

Como amigos éramos un gran par, podíamos hablar  horas y horas; discutir sobre diferentes temas e incluso hemos salido más de una vez, pero no llegamos a más, felizmente.

Mi café ya se estaba acabando y  me dieron ganas de ir a caminar .Una vez caminé con ella por estas calles, en ese momento estábamos tan concentrados en nuestra conversación que ni  el caótico tránsito de  la ciudad nos molestaba y de la nada, sucedió el comienzo del fin: ella me beso.

Felizmente ya no vivimos en aquellos tiempos machistas donde el varón tenía que tener la iniciativa en todo y la mujer debía de jugar un papel demasiado pasivo. Entonces, no sé por qué no me separé de sus labios, en ese momento me pareció tierno poder besar a una amiga, lo tomé como una manera de agradecimiento por nuestra amistad, y al terminar el beso no dije nada.

Sorprendentemente llegue al malecón, el sonido del mar siempre me calma. Es simplemente hermoso y cautivador. Pero también me da tristeza y melancolía. Me recuerda que mucha agua ha corrido desde la última vez que soñé en volver a casarme.

Luego de aquel beso, salimos un par de veces más; pero ya no quería volver a salir con ella. Estando en el malecón me puse a llorar. Recordé como he sufrido todos estos años para encontrar a alguien y cuando finalmente alguien me encuentra, no me parece atractiva físicamente y solamente por esta razón ya no está bajo el concepto de la persona ideal.

Me sentí miserable, por qué sabía cómo se estaba sintiendo y, además, saber que yo era el motivo. Tenía que encontrar una manera de terminar todo y solo ser amigos. Pero seamos sinceros no existe un “podemos ser amigos”, simplemente tenía que alejarme.

Ya se estaba oscureciendo en el malecón, así que debía de retornar a mi departamento para prepararme algo para cenar .Tenía mucho en que pensar y por hacer, pero sabía por dónde empezar.

Mi celular volvió a sonar, era ella de nuevo; no contesté. Al llegar  a mi casa le envié esta carta .Desde ahí simplemente nos saludamos; sin embargo, evito hablarle mientras que ella si quiere hacerlo.

Ahora se puede decir que somos amigos y espero que nuestra amistad se pueda recuperar y volver a ser los amigos que éramos. Pero todos sabemos que algunos circunstancias nunca vuelves a ser las mismas.

Lo nuestro simplemente se perdió  y me dormí llorando, sintiéndome una canalla; pensando en frases cursis y muy adornadas como: “a mí me rompieron el corazón hace mucho tiempo” y lamentablemente ahora a una querida amiga  “también le rompieron el corazón”.

 

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